lunes, 26 de julio de 2010

sobre qué escribo

Intuición, duda, miedo, inquietud y libertad en la escritura dramática o La energía que provoca haber tomado una decisión inquietante.
Si tuviera que, a la fuerza, definir lo que escribo, diría que escribo sobre aquello que me da miedo y que no sé, sobre todo lo que dudo, y, también, sobre lo que me da vergüenza decir. Creo que la idea de voy a escribir sobre esto de lo que no sé si seré capaz es la mejor decisión de todas las que puedo tomar antes de enfrentarme a la escritura de un texto dramático. Estoy convencido de que las mejores obras se escriben ellas solas y de que el dramaturgo tan sólo ha de ser sincero consigo mismo y tomar las mejores y más acertadas decisiones. Un texto dramático no debería ser bueno por lo que se dice en él, sino por lo que esconde; y escribir debería ser siempre lo más parecido a desenterrar a un muerto, sacarlo de su tumba y mirarle a la cara. Cuando no quiero o me digo a mí mismo que no me apetece escribir sobre algo, sé que es justamente de eso sobre lo que tengo escribir, ya que la esencia del ser humano es sentir antes que pensar, y actuar según esos sentimientos. Si el arte ha de provocar, no existe nada más provocador que descubrir aquello que uno nunca hubiese querido saber o escuchar. (Paco Bezerra, dramaturgo)
Gracias Paco, esto mismísimo pienso y tú lo has escrito.)

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